Pues les cuento que tras esta obra monumental hay un personaje de pura sepa que dejó una fama como pa' echase a dormir, me refiero Don José María Villa Villa, quien a finales del siglo XIX logró comunicar Antioquia, Sopetrán y San Jerónimo con su gran puente colgante, ahora patrimonio cultural. Pero es que la fama realmente no fue por su magna obra, sino porque fue mucha la tapetuza que ingirió este cristiano antes de decir, esto no se cae ni por el berraco, montándose él con 200 novillos, convencido que si la obra no aguantaba, al río Cauca iba a dar con puente y todo.
Josema, como le decían comúnmente, era un sopetraneño acostumbrado a pasar el río de lado a lado, como lo hacían todos los habitantes en ese entonces, corriendo con suerte, pues se fue a estudiar a EEUU de cuenta de una beca que poco le duró, pues por esos días empezaron a perjudicar al país las guerras políticas, entonces sus estudios de ingeniería se interrumpieron, pero como buen paisa, se consiguió validar las materias que le hacían falta y hasta con mérito se graduó. Y fue tan el reconocimiento a Don Josema que Participó en el diseño y construcción del puente de Brooklyn, sobre el East River de Nueva York. ¡avispao!
Pero no dejaba de ser el montañero que lo inmortalizó en Antioquia, porque se habrá visto un ingeniero que no levante planos y que haga los cálculos en la arena del río, donde se borra cada que el agua medio pasaba. Pero eso sí todo estaba en su cabeza, porque inteligente si fue, tanto que los 291 mts de largo; las 4 torres de 11 mts cada una, que sostiene los 4 poderosos cables, formados por 798 alambres siguen ahí desde el año de 1887.
Y entre una y otra borrachera y los números mal echados le dejaron como un destacado en el campo del comportamiento de los materiales sometidos a esfuerzos variables o en movimiento, como en la aplicación práctica para neutralizar los efectos negativos del viento y de las cargas. El "hamaqueo" fue solucionado por Villa haciendo que los cables principales descendieran hasta la plataforma, estabilizando las tensiones. El puente sobre el río Cauca, que corre caudaloso a nuestros pies, está considerado en los Estados Unidos el séptimo del mundo por su longitud y resistencia aún siendo ligero, puede considerarse uno de los más hermosos. Y como dice Belisario en su declaración de amor en Del modo de ser del antioqueño: "José María Villa con las mulas y las cargas en el Cauca y acometió, amarrándolo con alambres, el Puente de Occidente que -decía él- fue construido por él y varios centenares de arrieros, quienes le daban indicaciones a ojo que él convertía en decisiones matemáticas". |