Básicamente, aguas quietas es un término referente a cualquier cuerpo de agua que, para efectos de sus habitantes (peces, insectos, flora, crustáceos), no tiene corriente claramente apreciable, permitiendo que estos habitantes se desarrollen en un ambiente dinámicamente distinto a un río. Llamado también Aguas Silenciosas pues impera la calma y tranquilidad que se siente en presencia de un lago sereno. Es una sensación profunda de respeto a la naturaleza y en particular a los cuerpos de agua lacustre.
Es importante recalcar que pese al muy utilizado término "aguas quietas", no hay nada de quietud al respecto. Las aguas en un lago o laguna abundan en dinámica. Un cuerpo de agua de esta naturaleza tiene un increíble proceso de corrientes, moviéndose de un extremo al otro, de arriba hacia abajo, y esas corrientes y dinamismo orientan tanto a los peces como el resto de los organismos en forma tan compleja como el flujo de un río.
Quizás ahí radica toda la fascinación que puede existir en torno a la pesca en aguas silenciosas. Poder entender el complejo proceso geológico, hidrológico, biológico, que involucra un cuerpo de agua en general o en particular. Para el pescador, el objetivo es conocer los posibles escondites de sus objetivos (peces), su interacción de éstos a través del día, en distintos lugares, y en distintas situaciones climáticas. Si alguien piensa que se trata simplemente de meterse en una piscina, y ejercitar el lanzamiento de la mosca, entonces está muy lejos de imaginarse la complejidad involucrada en la vida lacustre.
De las técnicas más recomendadas es la pesca desde la orilla. El equipo es simple, y no se diferencia enormemente de uno para la pesca en ríos similares. Una condición puede ser determinante y diferente: se necesitará dominar la distancia. Es decir, al estar en la orilla, la posibilidad de lanzar varios metros es claramente una ventaja, en especial cuando se sabe que no existe la posibilidad de acercarse más a un lugar distante, clasificado como productivo. Un pescador que logre colocar su mosca (artificial que imita su alimento generalmente insectos llamado mosca aguas arriba, lo más delicadamente posible y derivando muy cerca de su boca. Lo normal es que si la trucha toma la mosca se vea un leve desplazamiento o cabeceo hacia el lado en que pasa la mosca. Otra posibilidad es que se vea abrir la boca al pez. Casi inmediatamente el pescador debe clavar firme pero no bruscamente.) a unos veinte o más metros estará en clara ventaja con aquel que no sea capaz.
La elección de la caña no depende del tamaño de los peces que se pretenda capturar, sino de la distancia que de deba lograr, de la mosca que se pretende usar, de otros factores como la presencia o ausencia de viento, y de la necesidad de una presentación delicada. En el caso de los lagos, una caña de acción rápida, balanceada. Usualmente no será necesaria una presentación delicada, porque el gran porcentaje de la pesca se realiza bajo la superficie. Es por eso que una caña de acción rápida asistirá al pescador en lograr distancias.
Antioquia cuenta con diversos lugares donde se puede practicar este interesante deporte, tanto para aficionados, como para expertos en este campo, ya que es una excelente opción para pasar la tarde con agradables conversaciones, y posiblemente bastante acción de los habitantes de las aguas silenciosas. Visítelos en nuestro portal y reserve su plan para que viva una experiencia diferente: |